¿Curar la homosexualidad?
Alan Turing (1912-1954) encontró la manera de descifrar los mensajes nazis permitiendo así que su país accediera a las secretas comunicaciones militares del enemigo. Puso además las bases de la computadora personal, sin la cual hoy no podría escribir estas líneas ni ustedes leerlas.
Turing además de un hombre genial fue homosexual. Horror disculpable, dada su genialidad, dirían algunos. Cuestión de su vida privada, dirían otros. Sin olvidar a quienes considerarían este aspecto como motivo de orgullo.
Cuando su homosexualidad fue descubierta en 1952, fue tomado preso; sí, leíste bien: preso. Le dieron a elegir: cárcel o buscar la cura para corregir su mal. Prefirió un tratamiento hormonal que corrigiera su tendencia sexual. Resultado, le crecieron los pechos y quedó impotente. Al cabo de dos años, murió por intoxicación con cianuro, sospechándose suicidio. Una manzana mordida fue encontrada junto a su cadáver; manzana que hoy es el símbolo de la todopoderosa fabricante del Ipod, Apple.
Este hecho del pasado siglo permite introducirnos en el que puede ser un debate bioético fascinante: ¿Debe curarse la homosexualidad?
Curiosamente esta no parece una posibilidad remota, se va haciendo descubrimientos que podrían modificar la conducta homosexual. Al menos, es lo que se podría extrapolar a partir de un experimento en ovejas, que a juicio de algunos, escondería la pretensión de desarrollar un medicamento hormonal anti-homosexualidad que, usado en el periodo prenatal -en el vientre materno-, sería capaz de evitar que el o la recién nacida desarrollarán una orientación homosexual.
Por otra parte, Dean Hamer anunció en 1993 que había descubierto el gen de la homosexualidad. Lo que parecía indicar que es un carácter condicionado por la carga genética y por tanto detectable e hipotéticamente modificable.
Estos dos datos tomados de la ciencia actual, añadiéndoles una dosis de imaginación, permiten un debate de múltiples aristas. Yo me quedo con dos de los escenarios posibles, el tratamiento de la homosexualidad y la prevención del nacimiento de un homosexual.
¿Si la homosexualidad puede ser prevenida significa que deba ser prevenida? ¿Bastaría que los padres de un feto no desearan que su hijo fuera homosexual para que modificaran sus condiciones “naturales”, como si de una enfermedad se tratara? ¿Tienen derecho los progenitores de modificar al hijo o hija según su preferencia?
Y en el caso de desarrollarse la detección prenatal del gen de la homosexualidad, ¿estarían los padres en el derecho de evitar que una niña lesbiana naciera, abortándola? ¿Y en la fertilización in Vitro, la presencia del gen sería un criterio aceptable para eliminar embriones gay?
Creo que la homosexualidad no es un problema moral o bioético. En cambio, sí lo es la actitud de la sociedad al respecto. Las preguntas mencionadas, para las cuales estoy lejos de tener respuestas definitivas, tienen que ver con nuestra postura frente a ella y no con la cualidad moral de la homosexualidad en sí.
*Imagen tomada de: http://www.crystalxp.net/galerie/img/img-icons-a-png-logos-of-apple-kant-1223.png
Más información:
- Juar R. Lacadena escribe sobre el tema
- Resumen de los artículos de Hamer 1993 y 1994











48 comentarios:
Ajá, pregunta detecta-homofóbicos.
Es difícil, pero me quedo con la posibilidad de evitarlo. Pero claro, viéndolo desde un punto de vista de padre de familia con un ideal para sus hijos, o sea, de algún momento verlo casarse y ver nacer a sus nietos. Bueno, creo que esa posibilidad está en manos de los futuros padres y no decisión del no nato. Aunque, claro, el movimiento homosexual hará toda una revuelta y seguramente se apoltronará frente a un hospital que ofrezca esos servicios, y condenarán a los padres que opten por esa posibilidad (no la de abortar a un feto detectado sinó de modificar su genética).
Ahora ¿esa decisión no estaría en base a un instinto natural de preservación de la especie? Yo lo tomaría en cuenta. Abrazos.
Díficil y controversial tema...
...cuando pienso en la homosexualidad, y mira que tengo personas cercanas que son homosexuales y que han sido así desde pequeños y son personas que amo, no puedo evitar preguntarme hasta donde un homosexual nace o se hace y hasta donde esto se ha convertido en "moda", por decirlo de alguna manera.
Ya es tanto el bombardeo de enfoques sobre que llevar una sexualidad desmedida (a mi parecer) es normal y que todo es cuestión de "preferencias" que, en mucho, esta cuestión de "preferencias" va marcando como conducta natural y hasta buena, lo que en otros tiempos se nombraba como perversión o patología.
Y basta ver como se ha incrementado la zoofilia y la pedofilia que son cuestiones que todavía se manejan como perversas pero que cada día se hacen más y más visibles, más y más publicas...
...Basta ver el caso en el que el gobernador de mi estado ha estado involucrado con lo de Lidia Cacho y que sigue gozando de impunidad y gobernando mi estado con una tranquilidad asombrosa.
Regresando al tema, ya es "normal", es algo que se comenta en los pasillos de las universidades entre los jóvenes, hablar de si se tuvieron experiencias de swingers, sexo en grupo, tríos o si alguien en una fiesta se "agarro a los besos" con alguien del mismo sexo como si se dijera "tuve sed y me tomé una coca-cola".
Lo cierto es que, genética o no genética es un hecho que cada vez hay menos unidad familiar, menor sentido responsable sobre valores como el compromiso, la unión, el respeto, el honor o la honra.
A la voz de "hay que ser tolerantes", nos hemos convertido en sociedades con valores "quita-pon" que mientras me funcionen a intereses propios se llevan a cabo y si no pues son desechables. Con el clásico "si te sientes bien y te sirve, está bien, es tu decisión y no hay porqué rendir cuentas a nadie" cada vez vamos peor y peor.
No se trata de rechazar al que es homosexual, a la persona, pero en lo personal, sí rechazo el tildar la homosexualidad de algo normal, natural sin consecuencias y de que puedan llegar a criar, a educar a alguien como hijo, o "casarse" entre ellos y cosas así...
...estando en completo desacuerdo con violar las garantías individuales y los derechos humanos de toda persona y agredir, por supuesto.
Te mando un abrazo,
Ingrid
Un poco prejuiciada y bien homofóbica la forma de plantear las preguntas... Planteadas como están, se parte de la base de que la homosexualidad es una patología, algo que puede "curarse".
La base de la no discriminación no está en aceptar al otro como "un enfermo", sino en aceptarlo como un par sin ninguna anormalidad...
interesante visión aunque que yo recuerde hace años dejó de ser considerada enfermedad
Me temo, amigo, que todas estas cosas ocurrirán en un futuro no muy lejano. Quiero decir: la selección de bebés por su color, sexo o preferencia sexual, etc. Y con ella vendrán la discriminación y la desigualdad.
Alguien dijo que las profecías de la ciencia ficción siempre se cumplen. El futuro ya llegó.
Saludos!
Escarlata: El fondo de la cuestión es si la preferencia, gustos o prejuicios de los padres basta para modificar la carga genética de sus hijos. Si se tratara de una enfermedad, me parece que es más que sólo una preferencia. Pero al tratarse de una manera de ser persona, creo que no tienen el derecho.
La preservación de la especie, si nos atenemos a lo que se sabe del "gen gay", está asegurada
porque parece que el gen que en los varones influye en la homosexualidad, en las mujeres aumenta la fertilidad.
Ingrid: El post tiene un doble objetivo a discutirse. Por un lado nuestra actitud frente a la homosexualidad y por el otro, nuestra opinión frente a la manipulación genética en base a preferencias.
Considero que todo esto de la sexualidad que dices es cierto, hay una hedonización de las relaciones que las hace menos auténticas y humanas. PEro no me parece justo poner a la homosexualidad a la par que la zoofilia o la pedofilia ni como parte de esa hedonización. Es un fenómeno distinto que no cae, científica ni moralmente, en lo que se considera una perversión.
En el segundo aspecto, me parece que las condiciones naturales de un ser humano, el feto o embrión, no deberían ser modificadas sólo por el capricho paterno y materno. Creo que tenemos derecho a la inviolabilidad de nuestra carga genética, con la excepción de la corrección de enfermedades.
Ego: Puede que el planteamiento de las preguntas sea como dices, pero lo que importa son las respuestas.
Dinorider: Yo tampoco creo que sea una enfermedad, que tenga una cierta base biológica no indica que sea patológica.
Aristides: Espero que podamos detener esa locura que parte de prejuicios y que dejemos intacta esa parte de nuestro ser que todavía no comprendemos bien.
El problema es que desconocemos cuál es la naturaleza de la homosexualidad. En este asunto hemos pasado de perseguir a los homosexuales a perseguir (de otro modo, claro está) a quienes consideran la homosexualidad una desviación biológica. Evidentemente, enfermedad no es, pero tal vez sí sea un defecto desde el punto de vista biológico o genético, no lo sabemos aún. Pero quien se atreve simplemente a plantearlo —como acabo de hacer— automáticamente es considerado homófobo. La homosexualidad se ha convertido en tema tabú, pero de modo inverso a como sucedía años atrás.
La cuestión es: ¿cuándo una variación genética respecto a la norma es un defecto, una anomalía o un error de la naturaleza, y cuándo, simplemente, una característica infrecuente? Un coeficiente intelectual por debajo de 80 es considerada deficiencia mental ¿Por qué? Pues porque está muy por debajo de la media. Si pudiera subsanarse se haría. La incapacidad de oír para la mayoría —homosexuales incluidos— es, obviamente, un defecto congénito y estarían de acuerdo en actuar para solucionarlo. Pues mucho cuidado, porque la comunidad de sordos piensa distinto. Muchos consideran que sencillamente cuentan con características distintas y ¡no querrían que les devolvieran la capacidad de oír! Forman comunidades extraordinariamente cerradas que han creado una «sociedad» propia. Pondré un ejemplo más: existen ciertos trastornos de la conducta que hacen a las personas comportarse de modo distinto a la «norma», y que, sin ser dañinos, les confieren una consideración «especial» por parte de la comunidad educativa y médica. Probablemente, si hubiera cura se les aplicaría.
Por tanto, en mi opinión, la pregunta no es si la medicina debe actuar o no; esa es fácil de responder: si se trata de enfermedad o defecto sí —no mediante manipulación genética sino medicina curativa o preventiva—, y si no es una enfermedad o defecto, entonces no. La pregunta debería ser: ¿qué es la homosexualidad?
Me temo que por ahora no tenemos una respuesta, así que el debate es lícito, y ambas tesis defendibles honradamente, sin necesidad de llamarse mutuamente pervertidos los unos y homófobos los otros.
Lol... La "naturaleza de las cosas". Hasta parece que hemos retrocedido un par de siglos... Mi estimado Armando, con todo el respeto que me merece tu opinión, te aviso que ni la hosexualidad ni ninguna otra cosa tiene "una naturaleza". Y sea lo que sea, de seguro que en el siglo XXI ya es un cavernario considerar a la homosexualidad "un defecto".
Anyway...
¿Lo ves, Ego? precisamente a esto es a lo que me refería. Solo que en lugar de llamar homófobo a quienes opinan de determinado modo, los calificas de cavernarios. Yo, que soy incapaz de posicionarme y me he limitado a plantear la cuestión, me huelo que también acabo de ser incluido entre los aludidos, ¿me equivoco?
No sé, Ego, de dónde extraes que no existe una naturaleza de las cosas. Precisamente de eso tratan la genética, la biología, la física, la astronomía, y todas las más modernas investigaciones científicas humanas (del Siglo XXI): conocer la naturaleza de las cosas para saber más sobre ellas y, de ese modo, poseer mayor control de nuestro entorno. En el caso de los seres humanos, más posibilidades de curación para las enfermedades, por ejemplo.
A lo que no has respondido es al planteamiento de fondo que he hecho: ¿cuándo una singularidad genética o biológica es defecto, y cuándo un rasgo de aparición infrecuente?
Saludos.
Hola Daniel. Se te extrañaba en el cyberespacio (dos entradas en un mes, son mejores que ninguna). Que bueno qu estas de vuelta. Saludos!!
Bueno mi estimado Armando, está claro. Estás en el sigo XVIII. No hay ciencia alguna que en pleno siglo XXI estudie "la naturaleza" de nada. "La naturaleza de las cosa", el esse, el quid, es un problema escolástico que fue dejado de lado por el pensamiento moderno. Para los modernos, sea lo que sea "la naturaleza de las cosas", es metafísica (meta-física, más allá de lo perceptible). Y sobre lo metafísico es lo único sobre lo que no habla ninguna ciencia.
Y sip. Me reafirmo en mi diagnóstico. Es cavernario considerar a la homosexualidad como "un defecto". Estimado: hace un par de años que entramos ya en el siglo XXI. Estás un poco rezagado. Ponte al día.
Saludos
Ego, lamento que te hayas tomado mis palabras como algo personal. No era mi intención ofenderte ni a ti ni a nadie, y menos en un blog ajeno de alguien a quien respeto y admiro como es Daniel. Por tus palabras detecto que te has sentido ofendido, así que, por favor, acepta mis disculpas.
Huyo de las disputas de perfil bajo a través de la Internet, de modo que prefiero no entrar en las provocaciones. Nada más por mi parte.
Saludos.
P.D.: Daniel, siento esta fea discusión generada en tu espacio.
Mi estimado Armando, no te preocupes. No hay motivo alguno por el que podría haberme sentido ofendido. Por mí no hay rollo. Las discusiones tienen la función de la mutua ilustración. Yo aprendo, tú aprendes, todos aprendemos. Por eso, a diferencia tuya, no le hago el quite a ninguna discusión. Al contrario. Trato de estar presente en la mayor parte de ellas. Como te decía, el debate público es un vehículo de ilustración. Imagino que Daniel tiene ese mismo concepto. Y que por eso abrió un blog. Si le molesta la discusión, estoy seguro que nos lo hará saber. Y, en ese caso, no habrá inconveniente alguno en suspenderla. Pero hasta que no se diga lo contrario, un blog abierto a los comentarios es, me parece, una esfera de debate. Ese debate que, siendo de bajo o alto perfil, sirve para la mutua ilustración...
By the way, que me parezca desacertado considerar a la homosexualidad como un defecto no significa que yo sea gay. Por eso no podría sentirme ofendido por tus comentarios. Simplemente estoy defendiendo un principio de no discriminación. Y la no discriminación comienza, generalmente, en los términos y conceptos que utilizamos. Al decir que la homosexualidad es "un defecto", inmediatamente estás estableciendo, con el lenguaje, una discriminación (y no precisamente "positiva"). Y, en lo personal, no me parece que eso, a estos niveles de evolución de la moral humana, esté a la altura de las circunstancias. Y eso por un motivo simple: los que ejercen las discriminaciones son los que tiene el poder simbólico, político, económico...
A ver... Para que entiendas el punto, te propongo el siguiente ejercicio contrafactual: has de cuenta que quien controlan el Estado, los recursos económicos, las instituciones culturales, es la comunidad gay organizada. Como ellos controlan los medios para imponer conceptos, mentalidades y prácticas, están en condiciones de crear un orden "homocéntrico". Ergo, tiene la capacidad de imponer a la "homosexulidad" como la condición de normalidad en nuestra hipotética sociedad. Si hicieran uso irresponsable y discriminatorio de ese poder, definirían a la heterosexualidad como "defecto". Tú, yo y todos los heterosexuales pasaríamos a ser "defectuosos". ¿Qué te parecería cargar con ese estigma gratuitamente y sólo por tener una preferencia sexual? Los heterosexuales, que controlamos los instrumentos que crean el orden sexual en la sociedad, no tenemos derecho a estigmatizar a los que no son heterosexuales. De la misma forma que los homosexuales, en una situación hipotética, no tendrían derecho a decir que la heterosexualidad "es un defecto".
Ése es el fondo de mi punto. Espero que ahora quede claro. Y, sobre todo, en verdad espero que no creas que podría haberme ofendido. Te insisto: el debate, de cualquier naturaleza, es, para este tu servidor, un medio de ilustración. Por eso incurro en todo debate que me parezca capaz de enriquecerme, de ilustrarme. Si a ti no te parece que eso sea así, pues perfecto. Yo sigo con la práctica del debate racional.
Saludos
Me alegro de no haberte ofendido. Solo tres puntualizaciones:
1. No he dicho que seas gay. Ni siquiera lo he insinuado, puesto que ni tengo por qué, ni me parece motivo de vergüenza.
2. No he afirmado que ser homosexual sea un defecto. Mis palabras exactas fueron: «Evidentemente, enfermedad no es, pero tal vez sí sea un defecto desde el punto de vista biológico o genético, no lo sabemos aún». Queda claro que lo pongo en duda, y añado que no lo sabemos, lo cual es rigurosa y científicamente cierto, por más que repitas eso del Siglo XXI.
3. No me parece que las expresiones «Estimado: hace un par de años que entramos ya en el siglo XXI. Estás un poco rezagado. Ponte al día.», entre en la esfera del «debate racional». Más bien en el de la provocación personal.
He querido puntualizar, porque, como queda demostrado, has puesto palabras en mi boca que yo no he utilizado. Y eso sí que me parece indecente. Debía aclararlo de cara a los demás lectores.
Respecto a tu argumentación, la respuesta es sencilla: si la tendencia más repetida en la Naturaleza fuera la homosexualidad y lo contrario fuese lo excepcional en una proporción ínfima, entonces, efectivamente, habría razones suficientes para plantear la posibilidad de que la heterosexualidad —he dicho «posibilidad», igual que antes— fuera un defecto biológico o una alteración genética. No siempre una excepción o alteración es un defecto, de hecho podría tratarse incluso de una evolución, pero, desde luego, también puede ser defecto.
Por cierto, has introducido un nuevo elemento que no sé muy bien dónde ubicar en el debate: «preferencia sexual». Entonces, ¿la sexualidad humana depende de la biología/genética, o de las «preferencias» de cada uno? Y, la homosexualidad demostrada en el resto de mamíferos, ¿también sería una «preferencia»? ¿Cómo sería eso posible si los seres irracionales son incapaces de elegir más que siguiendo sus instintos? ¿Los humanos son los únicos seres vivos cuya sexualidad es una «preferencia» en la que no influye el instinto biológico? ¡Pues sí que sería extraño...! El caso es que según respondas a todas estas preguntas el debate tomaría un nuevo y sorprendente rumbo a donde me temo que ya no podría seguirte.
Quien sigue evitando mis preguntas eres tú...
¿Es la sordera congénita un defecto?
¿Lo es contar con 60 de CI?
¿Cuándo una singularidad genética o biológica se puede considerar defecto, y cuándo es simplemente un rasgo más pero de aparición infrecuente?
Saludos.
Hola Daniel,
Quizás me dí a entender mal, no es que pretenda poner a la par de las perversiones a la homosexualidad...
...El cuestionamiento que me hago es cuando cualquier persona cae en la homosexualidad so pretexto de "ver que se siente, probar algo nuevo, experimentar", ¿me explico?
De ahí que hice énfasis a que en mi vida hay personas que son homosexuales y a las que quiero y respeto mucho.
Sin embargo, no dejo de considerar a la homosexualidad como algo que no es natural y, perdón por las personas que no estén de acuerdo conmigo, pero es así como lo considero.
En cuanto a la manipulación genética, pues no, definitivamente no estoy de acuerdo con eso, aunque que se hable del gen que parece, pues aún no está probado, que tiene que ver con el hecho de que una persona tenga tendencias homosexuales.
No estoy de acuerdo en la manipulación genética en embriones porque cada vez jugamos a sentirnos más Dios y porque considero injusto e incorrecto, manipular a alguien que ni siquiera puede dar su opinión al respecto y menos cuando no se trata de una enfermedad.
Sé que igual no es el punto a tratar aquí pero en La Biblia está escrito que la homosexualidad no es de agrado de Dios...
Eso no quiere decir que tengamos que juzgar o maltratar al homosexual porque antes que nada es ser humano y porque pecadores somos todos.
Pero, como alguna vez discutíamos con un amigo psicólogo, partiendo de la premisa de que fuera un problema genético, que hay probabilidades: la estadística no sería tan alta como el aumento en personas homosexuales que se está dando en todo el mundo.
Por eso digo que es difícil de tratar el tema.
Ahora, me gustaría, con toda humildad, hacer una pregunta:
¿Partiendo sobre qué fundamento se puede decir que la homosexualidad "es un fenómeno distinto que no cae, científica ni moralmente, en lo que se considera una perversión"?
Por ejemplo, referente a lo moral:
¿Partiendo sobre la base de que para tener una relación homosexual se necesita el consentimiento de las partes a participar en el acto? Entonces, ¿Tener coito entre homosexuales bajo el consentimiento de ambos es moral?
¿Es la homosexualidad un acto o un ser moral o inmoral?
¿Ser promiscuo, heterosexualmente hablando es moral o inmoral?
¿Ser bisexual es ser promiscuo?
Son muchas las preguntas que me hago...
...si lo veo a la luz de La Escritura, la respuesta es una.
Si lo veo a la luz del este siglo, de este mundo, las respuestas varían...
...y mira que verdaderamente, ninguno podemos tirar la primera piedra, pero sí, considero, tenemos la capacidad de saber cuando algo no es bueno.
Creo que en mucho depende el "desde dónde parten nuestras aseveraciones y desde donde partimos nosotros para tomar determinados principios y hacerlos nuestros para vivir conforme a ello, aunque a veces, nos cueste trabajo el ser congruentes.
Te mando un abrazo.
Mi estimado Armando, parece que no fui suficientemente explícito al ironizar respecto al término "defecto". Pero bueno. Hago explícito lo que estaba implícito: ni la sordera congénita, ni un determinado CI, ni nada de nada es un "defecto". Son simples diferencias. Cuando tu estigmatizas una diferencia con la categoría "defecto" (cuando la resignificas de esa forma) estás ejerciendo una discriminación. Los "defectos" no existen. Existe el "semantema 'defecto'", que se usa como recurso de poder para estigmatizar, aislar y dominar al otro. Lo mismo ocurre con los semantemas "anormalidad", "patología congénita" o similares. Cada ordenamiento social genera sus propios semantemas y estigmatizaciones para aislar y dominar al otro. El de tu comunidad parece ser el de "defecto". El de otras sociedades son (y/o fueron) "hereje", "infiel", "diabólico", "bruja", "anormal", "nativo", "terrorista", y así ad infinitum. No veo mucha complejidad en esto. Tener orejas grandes en el incario era un signo de distinción, de honorabilidad y de posición social; tenerlas en la Rumania medieval era signo de haber celebrado un pacto con Draculia y el demonio. A los primeros les esperaban los mayores honores; a los segundos, la hoguera. It's quite simple. Los "defectos" no existen. Existe la palabra "defecto" como instrumento de estimatización, aislamiento y dominación del otro.
Supongo que esta explicitación es suficiente para responder a tus preguntas, ¿o me equivoco?
Y respecto a lo otro, pues te aviso que las provocaciones son parte del debate racional. De lo contrario, ¿exactamente cómo incentivarías al otro a que formule y plantee sus argumentos?. En este marco, es evidente que "Estimado: hace un par de años que entramos ya en el siglo XXI. Estás un poco rezagado. Ponte al día." es una provocación. Pero eso no le quita ni un ápice de ser un recurso del debate racional...
Un sólo par de temas para terminar con infantil juego de "yo dije, tu dijiste":
1. Tranquilo, que no me aproblema si me dicen gay o no. Mi identidad sexual la defino yo, no los otros. Sólo te hacía la aclaración de que era heterosexual para que no creyeras que por referirte casi despectivamente a la homosexualidad podrías haberme ofendido. Y, concuerdo contigo, evidentemente ser gay no es un motivo de vergüenza. Ni tampoco es un insulto decirle "homosexual" a otro.
2. En mis provocaciones para aportar al debate personal tengo especial cuidado en no adjetivar. Porque eso sí que conduce a que nos salgamos de toda racionalidad. Por eso, en mis intervenciones no vas a ver nada semejante a un "Eso me parece indecente..." o cosas por el estilo. Te voy a agradecer que no lo hagas tú. Si consideras que me equivoqué al interpretar tus palabras, basta con que lo hagas notar sin recurrir a adjetivos. Yo hago lo propio.
3. Y bueno. Queda el punto final... Evidentemente tu aclaración deja en claro que no dijiste textualmente que la homosexualidad fuera un defecto. Pero es más que evidente que lo insinuaste. En otros términos, no lo denotaste, pero lo connotaste. De ahí tu insistencia en comparar el posible "defecto de la homosexualidad" con otros "posibles defectos", ¿o me equivoco? En este asunto en el que está en juego la dignidad de muchas personas (la comunidad gay), la selección de palabras es un problema muy delicado: en el minuto en que tú cargas de significado a un concepto, por más que no hagas la afirmación de que el concepto es el significado, estás produciendo identidad semántica. Si yo digo "Tal vez, desde el punto de vista de los DD. HH., Bush sea un genocida", no estoy diciendo textualmente que Bush sea un genocida, pero sí estoy produciendo un identidad semántica. Pongo a "Bush" y a "genocidio" en un mismo campo de significados. Por eso hay que ser especialmente cuidadoso con el lenguaje. ¿Exactamente por qué motivo elegiste el término "defecto" para referirte a la homosexualidad?
Y bueno, abordando los temas que, según tú, son importantes y capaces de llevar esto a una discusión, permíteme, humildemente, plantearte que son tus premisas las erradas. Y eso por dos motivos:
1. Al proponer que analicemos la homosexualidad y la heterosexualidad como un asunto de número estás planteado un problema de calidad como si fuera un problema de cantidad. Y eso se llama falacia ad populum. Siguiendo tu razonamiento (ése de que lo "posiblemente defectuoso" en términos genéticos o biológicos es el que menor número de casos presenta), entonces tendríamos conclusiones no muy inteligentes como las siguientes:
a) Como "la tendencia más repetida en la naturaleza" es ser mujer, ser "hombre" "posiblemente" es "un defecto genético o biológico", porque en el mundo hay más mujeres que hombres. Tú y yo, por lo tanto, somos, "posiblemente", defectuosos... Interesante: has logrado invertir el principio falocrático de la dominación patriarcal. Como ahora ser "hombre" es lo "defectuoso", el falo sería nuestro estigma y el símbolo de "nuestro defecto".
b) Como "la tendencia más repetida en la naturaleza" es ser mestizo, entonces ser caucásico, asiático-mongol o afro "posiblemente" es "un defecto genético o biológico", porque hay más mestizos que miembros de cualquier otra etnia en el mundo. Parece que ahí ambos dejaríamos de ser defectuosos. Que yo sepa, yo soy mestizo. ¿Y tú? ¿Estás en "la tendencia que se repite en la naturaleza" o, al contrario, "posiblemente" sufres de "un defecto genético o biológico" por no ser mestizo?
c) Puesto que la población del mundo en el rango de edad de 0 a 17 años es más numerosa que en cualquier otro rango de 20 años, los que tenemos más de 17 años somos, "posiblemente", genética o biológicamente defectuosos. Nuevamente, tú y yo parecemos padecer del "defecto genético y biológico" de ser mayores de edad.
Podría seguir ad infinutum con razonamientos sobre los "defectos" de tu definición de "defecto". Pero me parece que estas refutaciones a tu argumentum ad populum son suficientes. ¿O no? Ya me lo harás saber.
Parece, mi estimado Armando, que incurres en tu falacia ad populum por tratar de aplicar una suerte te premisa neodarwiniana a los problemas humanos: si hay menos ejemplares de una especie o grupo, entonces esa especio o grupo está menos ajustada a su entorno y, por ende, posee algún rasgo "defectuoso" en su estructura genética que no le permite hacer dicho ajuste. No me voy a manifestar sobre la pertinencia de semejante tesis (sólo te recordaré cuán cuestionada está la teoría darwiniana y todas sus versiones remozadas). Pero sí te voy a informar que semejante "premisa evolutiva biológica" no aplica a la humanidad. La supervivencia de los grupos humanos no depende de estructura genética alguna. Depende del desarrollo cultural... Y eso nos lleva a tu segundo error: crees que la homosexualidad es algo que se da "en la naturaleza".
2. Equivocaste el sustrato ontológico del problema. La homosexualidad no es un asunto de "la naturaleza"; no "se da o repite en la naturaleza". Es un asunto social y psiciológico. Incluso en el caso de que hubiera un "gen de la homosexualidad", tendrías, biológicamente, personas a las que les atraen personas del mismo sexo. Pero sólo un sistema sociocultural significa eso de una forma u otra. En otros términos, sólo un sistema sociocultural transforma una predisposición biológica en una condición social. La homosexualidad, con todo lo que ello implica, no existe fuera de la sociedad. Lo mismo que no existen las mujeres "naturalmente" responsable de lo doméstico. "Homosexualidad", "feminidad" y demases son construcciones sociales. No existen en la naturaleza. Existen en la sociedad....
Para que entiendas esto, te pongo un ejemplo: no basta que exista un gen que haga que un sujeto prefiera a alguien de su propio sexo. Para ser homosexual, es necesario romper las normas heterosexistas y sobreponerse a las sanciones sociales en contra de lo sexualmente diferente. Y ese es un proceso psicosocial. No tiene nada de "biológico" o "natural".
¿Otra prueba? Bueno. Otra prueba. La "cantidad de homosexuales", ya que trajiste a colación este poco afortunado tema, depende de las prácticas de cada sociedad y hasta de cada segmento social. En cierta época de la Atenas clásica, la mayor parte de los pater familis tenían amantes del mismo sexo. De hecho, era un signo de distinción social tenerlos... He ahí un elemento de juicio para que ponderes la posibilidad de que el tema de la homosexualidad tenga un carácter menos biológico que social... ¿O te parece correcto decir que "la naturaleza" en la Atenas del siglo V antes de nuestra era homosexual, mientras que ahora es "heterosexual"? Como ves, no es un problema ni de "naturaleza" ni de "número". En la naturaleza ocurren big-bangs, explosión de supernovas, transformación del carbón en diamante... Pero no se dan la homosexualidad o la heterosexualidad.
Finalmente, y ya que lo traes a colación, el término "preferencia sexual" (o también "inclinación sexual") es simplemente el vocablo estandarizado para referirse a las condiciones de homosexual, bisexual u homosexual. Evidentemente es un concepto demasiado simple para designar a un tema tan complejo. Pero es el que hay. Y al menos hace referencia a un momento o característica del asumir la propia identidad sexual: hay una parte consciente y reflexiva (un acto de preferir) en la construcción de uno mismo como homosexual, heterosexual o bisexual. Se agradece que hagas la invitación cuestionar reflexivamente lo que está detrás de o en el concepto. En lo personal, y por el motivo que te mencionaba (el momento consciente y reflexivo en el proceso de construcción de la propia identidad sexual), prefiero el concepto de "preferencia sexual" que el de "defecto sexual" o "defecto de la naturaleza".
Saludos.
Dani te estuve leyendo y quiero agradecerte el comentario de la otra vez, un gran abrazo. Juan Pablo Peralta
www.portaldelperiodista.blogspot.com
Dani te estuve leyendo y quiero agradecerte el comentario de la otra vez, un gran abrazo. Juan Pablo Peralta
www.portaldelperiodista.blogspot.com
Querido Daniel, celebro leer nuevos temas en el blog, hay que reconocedr que este es peliagudo, buscamos razones para lo que el corazón nos dice y si uno considera defecto o aberración la homosexualidad y además es una persona culta, hallará mil argumentos, y podríamos seguir hasta el infinito...
Besos no homófobos!
Ahora lo entiendo todo. La mayor parte de tu objeción a mis planteamientos es la palabra «defecto» porque en tu opinión, y cito, «Los defectos no existen». Recuérdame que le diga a mi oculista que me discrimina, me aísla y me estigmatiza porque insiste en asegurar que tengo un defecto visual ¡soy miope! Él no se da cuenta de que simplemente soy diferente y por eso no veo un pimiento. Y lo que es peor, pretende darle solución mediante la cirugía... ¡será cavernario el tipo!
Perdona la ironía, Ego, pero tu opinión al respecto es respetable, más sumamente ingenua. Obviamente, el defecto es una diferencia, pero no deja de ser defecto. La cuestión es definir el defecto en cada objeto a estudiar. Y así volvemos al principio del debate, el de la naturaleza de las cosas, no desde la filosofía y dentro de ella la metafísica —por cierto, hay que retornar bastante más de dos siglos para encontrar las primeras búsquedas filosóficas sobre la naturaleza de las cosas. Tipos como Parménides, y después Platón o Aristóteles ya lo hacían—, sino desde la ciencia. Es decir, descubrir las cualidades que hacen a un objeto ser lo que es. Porque si no, tendríamos que, por ejemplo, un cerdo y un ser humano podrían pertenecer a la misma especie, solo que un poco diferentes. Para poder distinguirlos necesitamos definir sus cualidades, genéticas y biológicas, y de ese modo hallaremos, —lo lamento mucho Ego—, su naturaleza. Evidentemente, no es fácil, de ahí mi propia incapacidad para posicionarme sobre muchos asuntos, entre ellos la homosexualidad. Lo creas o no, estoy lejos de considerar un defecto a la homosexualidad, pero tampoco tengo la certeza de que sea una cualidad propia del ser humano. Es decir, no tengo la menor idea, como no he parado de repetir.
Pero profundicemos un poco más en nuestro término de la discordia y tu peculiar opinión sobre ella: «el defecto no existe». Hablemos de minusvalías físicas y psíquicas, malformaciones, enfermedades congénitas... Puedes llamarlo como quieras, pero desgraciadamente son defectos, es decir, la ausencia de algo que le es propio a la especie humana. Tal vez el problema no está en que yo discrimino o estigmatizo por usar la palabra defecto, sino que tú consideras menos dignos a quienes padecen algún defecto. La prueba está en tus propias palabras: «[…] está en juego la dignidad de muchas personas (la comunidad gay) […]» Es decir, que en tu opinión, si la homosexualidad fuera un defecto —cosa que yo no afirmo—, descendería la dignidad de los homosexuales. Pero te equivocarías porque el problema no es el defecto, sino el valor que le damos respecto a la persona. No obstante, entiendo tu espanto a aplicar el término. Nuestro tiempo se caracteriza por la búsqueda de la perfección, aunque sea aparente, y su ausencia nos aterra. Como nos aterra la enfermedad o la fealdad. Huimos de ellas y las ocultamos a los demás. ¡Cuánto más sencillo es llamar las cosas por su nombre! El defecto sí existe, pero —he aquí la cuestión— no resta ni un ápice de dignidad a quien lo padece. El defecto ni define ni estigmatiza a la persona.
Conozco muy bien la importancia de las palabras porque me gano la vida con ellas —soy periodista—, pero no he sido yo quien ha «cargado de significado» el concepto «defecto» sino tú, que la has convertido en una especie de amenaza contra la dignidad del ser humano. Verás, cuando digo que algo «es», considéralo una afirmación. Cuando digo que algo «no es», considéralo una negación, pero cuando digo que algo puede ser o no ser, significa exactamente que algo puede ser o no ser, sin más. ¿Qué parte es la que te resulta tan difícil de entender?
Sé tú mismo quién juzgue: me preguntas por qué elegí el término defecto para referirme a la homosexualidad. Cualquiera que lea estas palabras creerá que, efectivamente, me he referido a la homosexualidad como un defecto, y, como tú sabes, yo no he hecho tal cosa. Mis palabras textuales al final de mi comentario inicial fueron las siguientes: «[…] La pregunta debería ser: ¿qué es la homosexualidad? Me temo que por ahora no tenemos una respuesta, así que el debate es lícito, y ambas tesis defendibles honradamente, sin necesidad de llamarse mutuamente pervertidos los unos y homófobos los otros». Yo juraría que acabo de preguntarme en voz alta «qué es la homosexualidad» y que me he respondido que no lo sé. ¿Por qué insistes entonces en que catalogo a la homosexualidad de defecto? ¿Es la mentira una indecencia?
Calificas mis argumentos como «falacia ad populum», pero tú haces uso de la dialéctica goebeliana para hacer creer que he dicho cosas que no he dicho. Te confieso que me resulta agotador tener que volver a repetir mis palabras una y otra vez porque tú te empeñas en deformarlas cuando no transformarlas. Yo no he planteado la homosexualidad «como un asunto de número». Yo he dicho, y cito, «si la tendencia más repetida en la Naturaleza fuera la homosexualidad y lo contrario fuese lo excepcional en una proporción ínfima, entonces, efectivamente, habría razones suficientes para plantear la posibilidad de que la heterosexualidad fuera un defecto biológico o una alteración genética. No siempre una excepción o alteración es un defecto, de hecho podría tratarse incluso de una evolución, pero, desde luego, también puede ser defecto». En primer lugar, no hablo de «menor número», sino de una «proporción ínfima» lo cual es muy distinto. En segundo lugar, defiendo que «habría razones para plantear la posibilidad…», y por último, que «no siempre una alteración es un defecto, pero podría serlo», lo cual es rigurosamente cierto. Los expertos de todas las disciplinas —medicina, meteorología, química…— activan las alarmas cuando se produce una alteración o irregularidad respecto a la norma. Tras investigarla, deciden si se trata de una anomalía producto de un defecto en el funcionamiento o si no por el contrario es un fenómeno infrecuente pero normal. Está mal que yo lo diga, pero me parece que el razonamiento no tiene fisuras, y por tanto, tus posteriores ejemplos respecto a la relación entre defecto y número resultan algo pueriles. Por cierto, y como modesto apunte académico, los antropólogos modernos han demostrado que el ser humano se ha adaptado al medio a lo largo de los siglos, no culturalmente sino genéticamente. De ahí una de las explicaciones —la más fidedigna— de la existencia de las diferentes razas con sus tonalidades de piel y demás rasgos físicos comunes, adaptados a las condiciones, sobre todo climatológicas, de su marco geográfico.
Afirmas que la homosexualidad no se da en la Naturaleza». ¡Vaya! pues tenemos un problema porque, ciertamente, sí que se da en la Naturaleza. Y se da hasta tal punto que en el reino animal —del que curiosamente no haces mención alguna en tus razonamientos— se conoce una incidencia demostrada similar en número a la de los seres humanos. ¿O es que quizás también forma parte de las «preferencias sexuales» en la «sociedad» y la «cultura» de los animales? Sin duda, también existe la «homosexualidad socio-cultural» —solo en los humanos, claro—, pero probablemente se trate de una pequeña parte del fenómeno, que apunta más hacia lo genético, aunque aún no está demostrado.
Y así es como llegamos al último punto. Ese que te anunciaba en mi anterior comentario que podría llevarnos a un lugar al que «no podría seguirte» y que me has confirmado. Consideras la homosexualidad como preferencia sexual, de modo que la única manera de debatir sobre ella es a través de la moral y la ética. Y eso nos conduciría por vastísimos derroteros que que no me apetece explorar en este formato de debate por falta de tiempo, y, lo confieso, por algo de pereza.
Saludos.
Lol... Te disculpo por la ironía, mi estimado Armando. Pero lamentablemente no vi ninguna en todo tu comentario... Hay un intento. Pero no alcanza para ironía. Un amague de ironía tal vez. Una proto-ironía. Una ironíta... Pero no mucho más...
En fin. Parece que llegamos a un callejón sin salida. Estamos en un empate catastrófico. Yo digo que los defectos no existen y doy mis argumentos. Tú dices que existen, aunque no das tus argumentos. En lugar de eso, enumeras casos de diferencias (minusvalías físicas y psíquicas, malformaciones, enfermedades congénitas), pero no entregas ningún elemento de juicio para que puedan ser consideradas como algo más que diferencias. ¿Es Stephen Hawkins un "defectuoso"? ¿Lo es por su "malformación física" o por su "malformación psíquica" de ser "un genio"? De ser este último el caso, te dejo una enorme lista de "defectuosos psíquicos":
- Albert Eintein
- Marie Currie
- Werner Heissenberg
- Max Planck
y etc...
Todos ellos tenía el "defecto psíquico" de destacar por sobre los demás en el campo de sus investigaciones científicas... Y según tu falacia ad populum, por ser un grupo reducido, serían "unos defectuosos".
Me mantengo en mi tesis: los defectos no existen. Existen diferencias resignificadas como estigmas. Aunque, por supuesto, puedo aceptar, sólo por cariño a las paradojas, al menos una cosa "defectuosa": la tesis de que los defectos existen...
Respecto a "la naturaleza de las cosas", también me mantengo en la tesis: no existe. La complemento con dos precisiones:
1. No entendiste lo que dije respecto a su vigencia: nunca planteé que "la naturaleza de las cosas" fuese un problema "desde" la escolástica. Dije todo lo contrario: fue un problema "hasta", H-A-S-T-A la escolástica... Y eso significa que se remonta hacia antes de la escolástica. Y no sólo a Parménides o Heráclito, sino a Pitágoras o Zenón. Pero no desde, sino hasta, HASTA la escolástica.
2. El término "naturaleza de las cosas" sí que es cavernario (y por favor no te vuelvas a ofender con el adjetivo, que no es un insulto). Y si no lo es el de "naturaleza de las cosas", sí al menos lo es el de "naturaleza humana"... Busco cualquier cosa escrita después del siglo XVIII y me encuentro con este tipo de tesis:
"...nada nos da derecho a dar por sentado que el hombre tiene una naturaleza o esencia..."
(Hannah Arendt, La Condición Humana. Barcelona: Paidós, p. 24).
Tu tesis de que si no existe "naturaleza de las cosas" entonces no podríamos distinguir entre "cerdo" y "hombre" me parece también muy poco afortunada. Para una tribu omnímoda (esto es, antropófaga además de otras cosas), no existe diferencia entre "hombre" y "cerdo". Enfrentados a ambos, la tribu sólo ve "comida"... Y eso por un motivo fundamental: la distinción no está en las cosas o en "su naturaleza"; está en "las categorías del entendimiento". Y "las categorías del entendimiento" también son constructos sociales. La diferencia entre "hombre" y "cerdo" es establecida por un sistema sociocultural de significados. Pero no radica en las cosas mismas. Eso, por supuesto, porque no tienen "naturaleza". De lo contrario, ¿cuál sería la naturaleza de esa cosa llamada naturaleza?
De todo esto, me quedo con tu autodiagnóstico de defectuoso. Si los defectos existen y se comprenden como tú lo planteas, entonces no eres defectuoso sólo por la miopía, sino también por ser hombre, no mestizao y mayor de edad... Pero hombre, ¿qué te parece?... Eres un dechado de defectos....
Y no es que quiera dudar de tu palabra ni de tu anécdota, pero en verdad es altamente inverosímil eso de que tu oftalmólogo hubiera dicho que tu miopía es "un defecto". Apuesto 1000 a 1 a que fue el primer ejemplo que se te vino a la cabeza, pero no en verdad un hecho. De hecho, la próxima vez que asistas pregúntale si ser miope es un defecto... pero te adelanto la respuesta: la ciencia médica ha evolucionado sustancialmente desde el siglo XVIII y ya no trata de "defectos" a las distintas configuraciones biológicas... Estamos en el siglo XXI. Amistosamente, mi estimado Armando, te hago una recomendación: ponte al día.
Un sólo tema más, mi estimado Armando. En verdad no veo por qué el que el asunto de las preferencias es materia de moral y/o ética, siendo que es un problema de estudio y reflexión en la economía, la sociología y la psicología... Imagino que podrás aclararnos este punto.
Saludos
P. D. No sé si notaste que ni siquiera me referí a tu aclaración sobre la falacia ad populum. No lo hice por un motivo muy simple: no es seria. Dices: " no hablo de «menor número», sino de una «proporción ínfima» que es distinto...". Perdón, ¿pero es que acaso las proporciones NO SON NUMÉRICAS? Como no comento ese tu simpático exabrupto, tampoco me voy a manifestar sobre el nuevo calificativo gratuito: "dialéctica goebeliana"... Con "menores números" o "proporciones ínfimas", el asunto es que sigues apelando al número para validar uno de tus planteamientos. Y eso sigue siendo una falacia ad populum. No porque algo se presente en "menor número" o "proporción ínfima" (imagino que ahora las proporciones, que han dejado de ser "numéricas", se han convertido en "alfabéticas") tiene o deja de tener una cualidad. El número es un accidente de cantidad, no de cualidad... Y esto sí que lo sabemos desde tiempos cavernarios, desde, al menos, que se escribió el Organom...
Y, por cierto, en tu "razonamiento" no hay fisuras. Las hay en tus conceptos. "Defecto" no es un término científico. Es un término (in)moral, sobre todo cuando igualas "escaso número" o "proporción ínfima" a alguna cualidad no numérica. Te hago una propuesta: si encuentras una solo artículo científico indexado en el sistema ISI (el más conocido del mundo) que se refiera a alguna condición biológica o social con el término "defecto", entonces te regalo un libro. Pero te adelanto el resultado: desde hace décadas que las ciencias han dejado de hablar de "defectos". Has el experimento y lo comprobarás. "defecto" no es un término científico. Es una categoría (in)moral, y generalmente despectiva.
Saludos nuevamente
P. D. El artículo de la publicación ISI tiene que ser del año en curso, obviamente.
¡Que me aspen! si tu insistencia de poner en mi boca cosas que no he dicho, y repetirlo hasta la saciedad, no es "dialéctica goebeliana". Es difícil encontar un ejemplo más exacto.
Por otra parte, no hallo ningún nuevo elemento distinto a lo ya dicho en tus anteriores argumentaciones, más allá de pequeñas piruetas y fuegos artificiales, de tal modo que también se reponden con mis anteriores comentarios. Lo puedes comprobar punto por punto. Dicho lo cual, por mi parte doy por finalizado el debate.
La única conclusión a la que creo que es obvio que hemos llegado, y así lo podrán diagnosticar los demás lectores -si es que resulta de su interés, cosa que dudo- es que el debate respecto a la homosexualidad es lícito y con base para defender ambas posturas. ¡Vaya! precisamente lo que escribí en mi primera intervención y que desató todas tus iras.
Ha sido un placer. Saludos.
Mi estimado Armando, ninguna ira. Al contrario. Mucho placer de intercambiar puntos de vista. Como te decía, todo intercambio de argumentos es, para este tu servidor, un deleite. Y, en verdad, me parece que el único que se vio algo iracundo por acá fuiste tú al repartir calificativos de grueso calibre como "indecente". Pero bueno, eso, a estas alturas, es lo de menos.
Parece que no te tomaste la molestia de leer toda la réplica última. ¿Aceptas o no mi desafío, que es muy sencillo? Según tú (y te cito para que ni hasta tú te confundas):
"...Los expertos de todas las disciplinas —medicina, meteorología, química…— activan las alarmas cuando se produce una alteración o irregularidad respecto a la norma. Tras investigarla, deciden si se trata de una anomalía producto de un defecto en el funcionamiento o si no por el contrario es un fenómeno infrecuente pero normal..."
Pues bien. Si eso es cierto, entonces la literatura especializada de esas disciplinas debiera referir a los "defectos". De ahí el desafío simple que te planteé: si tu encuentras algún artículo de publicación ISI del año en curso en el que se afirme la existencia de "defectos" (en cualquier idioma), entonces yo te regalo un libro de tu elección (con límite de, no sé, 70 Euros).
Pero hagamos esto más sencillo y acotado para ti. Te restrinjo todo a la medicina. Si encuentras algún artículo indexado en ISI que plantee que algún fenómeno biológico en humanos es "un defecto", yo te regalo el libro.
Como ves, no es tan difícil. Y hasta va a terminar siendo pedagógico para ti, pues te vas a enterar que la medicina ya no habla, desde hace décadas, de defectos. Y menos de la metafísica y cavernaria "naturaleza de las cosas".
¿Te atreves o no?
A todo esto... En la réplica anterior me quedó una refutación en el tintero. Dices (y te vuelvo a citar textualmente):
"Tal vez el problema no está en que yo discrimino o estigmatizo por usar la palabra defecto, sino que tú consideras menos dignos a quienes padecen algún defecto"
¿Exactamente cómo una persona inteligente, como supongo eres tú, puede siquiera incurrir en esa autocrontradicción? Fíjate cuán fácilmente se evitaba el razonamiento absurdo en que incurriste:
A dice "no hay defectos". Si considera que no hay defectos, no puede identificar a personas con defectos. Si no puede identificar a personas con defectos, entonces tampoco puede asignarles más o menos dignidades. Lógica elemental, demasiado elemental, mi estimado Armando: si considero que no existen los defectos, entonces tampoco reconozco la existencia de personas con defectos. ¿Cómo podría restarle dignidad a personas que no existen?
En fin... Estaré a la espera de tu aceptación o rechazo del desafío. Como te decía, mi intención es aportar a tu educación para que te termines de enterar (quizás muy a destiempo) que las ciencias que estudian a los humanos en cualquiera de sus dimensiones (biológicas, psicológicas o socioculturales) no hablan de defectos. Y, por supuesto, mucho menos de la cavernaria "naturaleza de las cosas". Y te lo dice alguien que se dedica no sólo a la filosofía, sino también a las ciencias sociales.
Saludos
Uy, veo que elevas el tono despectivo de tus comentarios respecto a mi educación y demás groserías. Detecto nervios, pero puede ser una impresión equivocada. Tu terror al término “defecto” me tiene cada vez más perplejo.
Por otro lado, me sorprende leer que te dedicas a la filosofía porque tu “lógica elemental” no pasa de ser un silogismo muy fácil de desmontar. Para ti no existen los defectos, pero en la medida que existen para los otros, piensas que afectan a la dignidad de las personas a la que se les aplica el término. Luego, el defecto, como concepto utilizado en el lenguaje, sí te parece despectivo. Dicho de otro modo, calificar a alguien como ser diabólico sigue siendo un insulto aunque no creas en la existencias del diablo. Lógica elemental. La única diferencia entre ambos conceptos es que “defecto” no es despectivo -y ese es el origen de tu error- mientras que “diabólico” sí lo es.
Por cierto, es un error común confundir antropofagia y canibalismo que es a lo que tú te refieres. El canibalismo como forma de alimentación no está demostrada y resulta en al actualidad poco creíble. Se cree que más bien, algunas tribus lo practicaban como ofrenda a sus dioses, normalmente con los cadáveres de sus enemigos, nunca como dieta alimenticia. De modo que sí distinguían perfectamente entre cerdo y humano. En el cerdo veían comida, pero en los hombres, en determinados hombres, veían enemigos y objetos de tributo a sus dioses, no comida. Es increíble que tenga que explicar esto.
Y ¿por qué la homosexualidad entendida como preferencia es objeto de debate moral? Es llamativo que una persona de tu formación haga semejante pregunta. Pero, en fin, te respondo. Porque la elección, la cualidad de preferir, es exclusivamente humana, imposible en el reino animal puesto que los animales carecen de la capacidad de decidir sobre lo que desean hacer. Y como el ser humano sí puede hacerlo, teniendo la capacidad de separarse de sus instintos, tiene a su vez la capacidad de decidir entre lo que está bien y lo que está mal. Otra cualidad exclusiva del ser humano. Imagino que, en tu línea argumental, ahora dirás que no existen el bien y el mal, salvo como consecuencia de las sociedades y su cultura, lo cual ya de por sí se sitúa en el ámbito de la moral, y tanto o más de la ética.
Lo dicho, nada nuevo bajo el sol, salvo tus pataletas.
Saludos.
Vaya, Ego, olvidé tu desafío. Mis disculpas. Estoy convencido de que te habrás informado y en efecto ya no se utiliza la palabra defecto porque seguramente se habrá sustituido por algún eufemismo, pero el concepto sigue existiendo. Si no me equivoco los términos minusvalía, deficiencia, malformación están en pleno uso en la medicina. Todas esllas son diferentes formas de denominar el defecto. Supongo que no me he ganado ningún libro, pero ya lo adquiriré yo por mis propios medios. De todos modos gracias por la oferta.
Saludos.
Vaya mi estimado Armando... En verdad desconozco qué puedo haber hecho para tenerte tan susceptible. Digo algo respecto a tu educación, y crees que me estoy mofando de ella. Y hasta vuelves a sacar tu artillería de calificatiivos de grueso calibre al tratar mis comentarios de "groserías". Tranquilo por favor mi estimado, que esto está para divertirnos, no para ulcerarnos. Me parece que te sentiste ofendido simplemente porque, al parecer por tus inclinaciones religiosas y doctrinales (algo tomistas y escolástica), desconoces el concepto humanista y laico de ser humano. Te lo explico para que no te sientas ofendido de nuevo: para un humanista laico, el ser humano es un proyecto. Se construye cada día con sus actos. Eso, para efectos de nuestro intercambio, significa que día a día, con lo que conoces y aprendes, te vas haciendo mejor. Ergo, cuando digo que cuando sepas que las ciencias no hablan de "defectos" o "naturaleza de las cosas", estoy planteando simplemente que vas a haber adquirido una herramienta para hacerte mejor. Pero allá tú si quieres, como en tiempos oscurantistas, morirte en el desconocimiento. Eso deja ya de ser problema mío. Lo relevante aquí es que estás reaccionando contra tus propios fantasmas, no contra algo que se te hubiera dicho. ¿Exactamente qué te ofende de que te digan que puedes aprender algo nuevo y, con eso, ser una persona mejor? Basta con que digas que no quieres aprender y asunto resuelto. Pero por favor no vuelvas a recurrir al adjetivo de grueso calibre para dar entender eso...
En fin, respecto al "desmontanje" del silogismo (lol), te aviso que el tuyo fue un buen intento, pero en lo absoluto eficaz. Esto simplemente porque estás suponiendo que por el hecho de que otros vean algo que yo no creo que exista, ese algo va a estar ahí. No porque la mayor parte de la humanidad crea en OVNIS, los OVNIS existen. De la misma forma, no porque la mayor parte crea que existen los defectos, los defectos van a estar ahí... Y respecto a lo otro, "diabólico" no me parece un insulto; me parece una etiqueta superchera y oscurantista. Que alguien le diga diabólico a otro, incluso con el propósito de insultarlo, me parece, en lo personal, un acto risible, pero no un insulto. En todo caso, si no consideras que "defecto" sea un término despectivo, supongo entonces que no tendrás inconveniente alguno en que, aplicando tu argumentum ad populum y sólo por cariño, te llame "Armando, el defectuoso". Creo que esto basta para mostrar que tu intento de "desmontaje" fracasó.
Respecto a tu respuesta sobre el "problema moral de la preferencia sexual", evidentemente me di a entender mal con la pregunta. Mea culpa. Te hago llegar mis excusas por la imprecisión. Mi pregunta, bien formulada, era por qué vamos a convertir el tema de la "preferencia sexual" en un problema ético y/o moral cuando perfectamente también puede ser un tema de economía, sociología o psicología. ¿Por qué tratar en su dimensión ético-moral, algo que, para no interferir con la autonomía individual ajena, puede tratarse de forma simplemente empírica? Pero en base a tu respuesta, ahora me asalta una duda adicional: ¿por qué tratar ética y/o moralmente el tema de la preferencia sexual en el supuesto de que la ética-moral trata sobre las preferencias, cuando, en el marco de otras tradiciones de pensamiento, lo ético-moral trata sobre los fines, la felicidad o los medios? ¿Exactamente qué motivo hay para recortar el problema de las preferencias sexuales a la medida de tus propias categorías cuando hay una multiplicidad de posibles categorías alternativas?
Y bueno... Respecto al desafío, me alegra que estés dispuesto a comprarte el libro por tus propios medios, pues, evidentemente, no ibas a encontrar ningún artículo científico en que se definiera alguna condición biológica, psicológica o social con el término de "defecto". Lo chistoso es que hace algún tiempo tampoco se usan eufemismos, porque hay plena consciencia de que son eso: eufemismos, pero con la misma carga simbólica que el término original... Te estás atrincherando, sin ninguna posibilidad de éxito, en tu reducto doctrinal sólo para protegerlo a cómo dé lugar. Y eso, hasta donde recuerdo, se llama "dogmatismo". El tema es simple, mi estimado Armando el defectuoso: tu concepción sustancialista de los entes es lo que ha tendido a perderse con el desarrollo del pensamiento moderno. Tú crees que las cualidades están en las cosas, mientras que los modernos planteamos que las cualidades no están en las cosas, sino en las categorías que utilizamos para abordar las cosas. Insistes, como buen tomista, en que "las anomalías", "los defectos", "las minusvalías" y demases tienen existencia en las cosas. Yo lo único que te estoy diciendo es que ni las ciencias ni las otras actividades racionalizadas modernas operan con esos supuestos. Imagino que no comentarías (ya que tu trajiste a colación el adjetivo de grueso calibre) la grosería de decirle a tu anfitrión árabe, en un banquete árabe y entre árabes, que eructar después de comer es maleducado porque la "malaeduación" es una cualidad de las conductas y no una simple convención de protocolo social que cambia de cultura en cultura. En verdad imagino que no cometerías semejante grosería. Espero que no me decepciones.
Finalmente, te aviso que llegué un par de siglos tarde a plantear que el bien y el mal no existen. Ya lo hizo Nietzsche en la segunda mitad del siglo XIX. Y ya para entonces se había abandonado el lenguaje cavernario...
En fin, sugiero, de forma amistosa, que empieces a ver estas dinámicas de otra forma. No es necesario que te stresses... Y por favor no dejes de practicar la sofrosine, que tu descontrol sólo podría terminar volviendo desagradable algo que, al menos para mí, ha sido hasta grato y entretenido. En verdad no es necesario que caigas en el descontrol.
Saludos
Bueno, es obvio que has degenerado ostensiblemente la conversación. ¿Qué te sucede, cuál es el origen de tus tormentos que tienes que recurrir a prejuicios sobre mis creencias y convicciones para rebatir mis argumentos? Tus innumerables caprichosas descalificaciones —cualquier lector neutral lo apreciará a simple vista— hablan más de ti que de mí. De tus inseguridades y tus miedos. Has llegado a un punto en el que ya no me ofendes a mí, sino al conjunto de lectores de este blog, y por descontado, a su autor, que ya bastante paciencia ha tenido con nosotros, teniendo además en cuenta que, en varias de las materias que hemos tocado, sus conocimientos son infinitamente superiores, al menos a los míos. Supongo que a los tuyos no.
Eres tú mismo quien cierras el debate debido al tono empleado y la ausencia total de nuevos argumentos relacionados con el tema —has introducido algunos totalmente ajenos al mismo—. Te has «olvidado» de responder a cuestiones como la homosexualidad en el reino animal, las razas según la antropología moderna, el pequeño lapsus que has tenido respecto al canibalismo y la ¡antropofagia!, a mi conclusión respecto a la existencia lícita del debate sobre la homosexualidad... Más aún, afirmar que Nietzsche cerró el debate sobre el bien y el mal es una falacia intolerable o una desconcertante laguna intelectual. Tu ejemplo de los OVNIS es tan frágil y tiene tan poco que ver con mi argumentación que es impropio de alguien que se considera a sí mismo tan formado. Resulta decepcionante. Pero volveré a explicarlo:
Respecto a los OVNIS, aunque no existan, todos tenemos una idea de su significado, que suele ser muy similar entre los que creen en su existencia y los que no.Te lo explicaré de modo aún más sencillo si cabe, aunque sospecho que no es un problema de comprensión, sino de ausencia de refutación, quedándote solo la vulgar técnica del enredo lingüístico:
1. Tú crees que el defecto no existe
2. Yo creo que el defecto sí existe
3. Al referirte a la palabra defecto dices que la dignidad de la comunidad gay está en juego
¿Por qué, si no crees en el defecto? Pues porque piensas que quienes creemos en la existencia del defecto lo aplicamos de modo despectivo o estigmatizante. No hay otra explicación posible a tu frase; si la hay te ruego que nos ilumines: ¿a qué te referías cuando la utilizaste?
4. Cuando yo utilizo la palabra «defecto» no lo hago de modo despectivo —imagino que me concederás la posibilidad de ser yo quien defina los términos que empleo—.
5. Conclusión: eres tú quien carga de un contenido equivocado el término «defecto».
Todo esto me ha dado una idea que lamento no haber tenido antes, y que nos hubiera ahorrado un tiempo precioso. Definamos defecto. Ya sé que no crees en su existencia, pero tendrás una idea de lo que significa para los demás —de otro modo estarías enjuiciando un término cuyo significado desconoces. Yo no creo en la existencia de Papá Noel, pero sé lo que quiere decir la gente cuando se refiere a él. Sin embargo, si yo creyera que para la gente Papá Noel es un monstruo rojo que se come a los niños, cuando mi hijo de seis años me dijera que mañana viene Papá Noel, pensaría que está diciendo que un monstruo rojo vendrá mañana y se lo comerá, cuando en realidad lo que está diciendo es que vendrá un simpático y rechoncho abuelete vestido de rojo que le traerá regalos. Pues bien, ¿cuál es según tú el significado de «defecto»? Ya sé que te pongo en un serio aprieto, pero estoy seguro de que sabrás salir airoso… ¿o tal vez no? Tal vez creas que Papá Noel es un monstruo rojo que se come a los niños.
Saludos.
No te vas a creer lo que acaba de pasar, Ego. ¡Acabo de ganar un libro de 70 €! Por curiosidad, he hecho una simple búsqueda en «San» Google y al primer intento me han salido decenas de páginas y revistas virtuales especializadas hablando de defectos genéticos y de toda índole. No entiendo demasiado, pero juraría que algunas de ellas son serias y prestigiosas. Francamente, no esperaba que fuera tan sencillo.
Algunos ejemplos:
«Defectos paradójicos segmentarios en la tomogammagrafía miocárdica con 99mTc-tetrofosmina»: http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=13006354
»Defecto del tabique interventricular. Definición:
Es la presencia de uno o más orificios en la pared muscular que separa los ventrículos izquierdo y derecho del corazón y es el defecto cardíaco congénito más común.»:http://es.mimi.hu/medicina/defecto_del_tabique.html
Prevencion de los defectos congénitos y enfermedades genéticas
«Los defectos congénitos constituyen, actualmente, una de las principales causas de morbimortalidad perinatal, debido a la disminución de la mortalidad infantil asociada a infecciones y desnutrición.
De persistir la disminución en la mortalidad infantil, los defectos congénitos se convertirán en prioridad en el área de la salud.»:http://www.blog-medico.com.ar/promocion-y-prevencion/defectos-congenitos.htm
«El mismo defecto genético que causa una enfermedad respiratoria rara puede también conducir a algunos tipos de enfermedad cardíaca congénita, según un estudio de la universidad de Carolina del Norte en la escuela de la colina de la capilla de la medicina...»: http://www.iconocast.com/NewsS1_Files/A7SR4/News2.htm
Ahora me asaltan dos dudas. Primera, ¿como diablos se te ocurre ofrecer 70€, hombre de Dios, siendo tan insolvente tu apuesta? Y segunda, cómo hacemos para que me envíes el libro a casa?
Saludos.
P.D.: Mi mujer no se lo va a creer. ¡Es la primera vez que me gano algo!
Mi estimado Armando el defectuoso, es una lástima que no tomaras mi sano consejo de practicar la sofrosine y mantener el control de ti mismo. ¿Qué necesidad hay de enojarse tanto por un asunto menor y que definitivamente tiene que ser placentero? Es lo que te pasa por no estar acostumbrado al disenso y que alguien plantee refutaciones a lo que dices. Pero hombre... En eso consiste intercambiar puntos de vista, en hacer planteamientos y en formular refutaciones. No lo lleves más lejos. ¿Qué es eso de entrar en el plano personal y además con descalificaciones de grueso calibre? No pues mi estimado. Así no funciona esto. Hacemos planteamientos, formulamos refutaciones, construimos refutaciones a las refutaciones y todos contentos. Nadie se enoja. En verdad esto no lo amerita.
En fin, ¿viste que ibas a terminar aprendiendo algo nuevo de todo esto? En este caso aprendiste al menos dos cosas:
1. No existen los defectos ni la "naturaleza de las cosas"; y
2. Pierdes el control de ti mismo con una facilidad asombrosa e indigna de una persona que, en casi todo lo demás, ha demostrado ser inteligente... Te conociste un poquito más a ti mismo; probablemente no el lado que te gustaría (el fácil, el hasta gratuitamente irascible), pero definitivamente un lado tuyo. En verdad no hay necesidad alguna de que te salgas de casillas. Esto, como te decía, está para entretenernos, no para ulcerarnos.
Eso respecto a tu nuevo descontrol. Respecto al desafío, te voy a pedir un favor enorme: estamos intercambiando pareceres entre personas inteligentes. No olvides ese detalle. Y no lo olvides respecto a ti mismo. Se te planteó el desafío de que encuentres un artículo de publicación indexada en el sistema ISI (el más reputado del mundo) del año en curso, ¿y sabes con qué saliste? Con un par de archivos en Internet. No pues mi estimado Armando el defectuoso. No insulte la inteligencia ajena de semejante forma. Si, por haber abandonado el sistema de educación superior hace demasiado tiempo, no sabes qué es el sistema ISI, por favor pregunta y encantando te explico. Pero no hagas semejante papelón, que sólo te hace quedar mal a ti. Vas a tener que decirle a tu esposa que no sólo no ganaste nada, sino que tu confusión fue tan jocosa que le voy a dedicar un post en mi blog con el siguiente título: los que declaran, como si supieran, lo que hacen o investigan o plantean las ciencias, no tienen idea alguna acerca del sistema de indexación ISI, que engloba a las más importantes y significativas publicaciones científicas del mundo. Es un poco largo el título. Imagino que ya se me ocurrirá uno más abreviado. Pero se entiende el sentido, ¿no? En realidad, debiera cobrarte yo dos libros de 70 Euros por hacerme perder el tiempo explicándote algo tan básico que cualquiera que, como tú, le imputa dichos a las ciencias debiera saber: qué es el sistema ISI. ISI, mi estimado defectuoso, no google ni blogs personales. Me parece que acabas de aprender algo más: para jactarse, como tú lo haces, de saber lo que dicen las ciencias, hay que saber al menos qué es el sistema ISI de indexación.
Otro detalle sobre este mismo asunto: el desafío era encontrar una publicación del año en curso. Y el año en curso es 2008. ¿Exactamente por qué publicas links a artículos del año 1999? Todos sabíamos que estabas rezagado en el tiempo; tu lenguaje lo había delatado. Pero en verdad nunca pensé que fuera para tanto... ¡¡¡Despierta hombre!!!... Estamos en 2008, no en 1999...
Bueno. Tu insistes en repetir tus planteamientos como si decirlos una y otra vez les diera validez argumentativa alguna. Pero nop. Al contrario. Eso es incurrir en otra falacia (el argumentum ad nauseam). Lo chistoso es que te mofas de mis ejemplos, pero porque no entiendes el argumento que te quieren ilustrar. Tu lectura del caso hipotético de la tribu omnímoda es simplemente risible: se lo trae a colación para ilustrarte que no hay distinción entre "hombre" y "cerdo" que radique en la cosa misma, pero tú tildas mi ejemplo de "lapsus". ¡Pero hombre defectuoso! Si mi el mío fue un lapsus siendo que refutaba un planteamiento tuyo y en los términos en que tú lo habías formulado (diferencia entre hombre y cerdo), entonces qué queda para el tuyo. ¿Habrá sido el rey de los lapsus?
¿Sabes qué es lo más simpático de todo? Que más encima me acusas de no responder a tus planteamientos. Suponiendo que eso sea cierto, ¿qué caso tendría si cuando los respondo igual o no lo entiendes o, al ejemplificar las respuestas para hacértelas más accesibles, te quedas con el ejemplo y no con el razonamiento que ilustran? Pero, te insisto, lo chistoso es que ni aunque se te respondan entiendas que se te está respondiendo. Te pongo un solo ejemplo de esto último. Dices: "Te has «olvidado» de responder a cuestiones como la homosexualidad en el reino animal, las razas según la antropología moderna...". Pero mi estimado Armando el defectuoso: cuando te explico "la existencia de un gen que predispone al gusto por ejemplares del mismo sexo no es condición suficiente para la homosexualidad" te estoy diciendo que la de "homosexual" es una condición social. Y si la homosexualidad es una condición social, ¿cómo exactamente podría existir "en el reino animal"? No pues mi estimado. Entienda un planteamiento. En el reino animal no existe homosexualidad. Existe gusto por ejemplares del mismo sexo. Pero eso no es homosexualidad. La homosexualidad es un posición social respecto al ordenamiento sexual de la sociedad. Es, para que me entiendas, todo el conjunto de fenómenos y prácticas sociales que se derivan del hecho de que a alguien le gusten las personas de su mismo sexo. A muchos/as les gustan personas del mismo sexo. Pero eso no las convierte en homosexuales per se. Si alguien tiene relaciones sexuales con personas del sexo opuesto no es homosexual por más que le gusten las personas del mismo sexo. Para ser homosexual, a la persona que le gustan los/as de su mismo sexo tiene que realizar las conductas de su condición. Si no, no es homosexual. Por eso se te explicaba (sin tu entenderlo) que la homosexualidad es una condición social: depende de condiciones y prácticas sociales y no de las inclinaciones biológicas. Capicci?
Y bueno. Sobre "el concepto de raza en la antropología moderna", me siento impotente en mi condición de científico social al leer algo un poco supino. Si algo plantea "la antropología moderna" es que las razas no existen. Sugerencia: parte por estudiar y comprender Race et histoire de Claude Levi-Strauss, el clásico sobre esta materia. Luego vuelves y conversamos entre personas enteradas sobre lo que dice la antropología moderna respecto a las razas.
Por último, respondo a tu pregunta sobre cómo podrían no existir los defectos y aún así decirle alguien que tiene un defecto es injurioso. Aunque no reviste mucha complejidad, me explayo lo suficiente. Ya me dirás si necesitas más aclaraciones. Veamos:
Que no existan los defectos no es igual a que no exista la palabra "defecto". No existiendo algo que pueda llamarse "defecto", sí existe la palabra defecto. Y puesto que el significado de significado es uso, el uso de la palabra es despectivo. Y por eso mismo injurioso. Eso no significa que el defecto en sí exista. Existe sólo la palabra. Y se la usa de forma despectiva. Y eso no depende de tu voluntad, sino de cómo la signifique toda la comunidad de hablantes. Y la comunidad universal de hablantes contemporáneos significa la palabra "defecto" despectivamente. ¿Qué tan difícil de entender es esto? Que no existan "los defectos" no significa que la palabra "defecto" no exista y no sea usada de forma despectiva.
En fin, termino volviendo a insistirte en que de tanto ver la paja en el ojo ajeno, te olvidaste de ver la viga en el propio. Me acusas de practicar, usar o recurrir a una dialéctica gobeliana sin darte cuenta que el único que ha hecho eso acá has sido tú. Te digo "Nietzsche ya dijo en el siglo XIX que el bien y el mal no existen" y tu, como nigromante del lenguaje, que deforma todo a su conveniencia, terminas entendiendo que afirmé "que Nietzsche cerró el debate sobre el bien y el mal"... ¿Exactamente qué fórmula alquímica utilizaste para transformar un "dijo eso" en un "cerrar el debate sobre eso"? Porque te aviso que no son ni remotamente parecidos. Sólo porque te he adquirido estima, te voy a perdonar por el desliz y lo voy a atribuir simplemente a que estabas descontrolado por el enojo inexplicable que te provocó mi respuesta anterior. Pero que no se vuelva a repetir, que acá estamos entre personas inteligentes.
Saludos
P. D. te he definido "defecto" al menos tres veces en este intercambio. Te sugiero leer lo que se ha escrito para que te enteres.
mi querido daniel, pones una letra y causas revuelo. esta genial esto! y ciertamente la opinión que planteas es muy interesante. y creo yo que encierra una postura humanizante... al fin y al cabo, hay cosas buenas que nuestra limitación hace que se "malifique", y sin razón.
qué es malo, qué es bueno... quién lo es?
me gustó tu propuesta.
un abrazo,
h.
Tus descalificaciones te describen. Tu tono te define. Tus errores te traicionan. Tus apuestas perdidas ponen en entredicho tu credibilidad -ha quedado demostrado que en el lenguaje científico se utiliza el término defecto, te pongas como te pongas-. Pero no hay problema, te libero de tu deuda.
Dos detalles de tu último comentario que exhibe tus intentos desesperados. Ya no solo falseas mis palabras sino las tuyas propias. No es cierto que hablaras de "un gen que predispone al gusto por ejemplares del mismo sexo", sino lo hiciste literalmente del gen de la homosexualidad. Y tampoco es cierto que tu ejemplo de la tribu ¡antropófaga! fuera un caso "hipotético". Entre otras cosas, porque si te inventas una tribu ficticia, con características ficticias y, por tanto, personas ficticias que jamás existieron, no puede ponerse como ejemplo de seres humanos reales, como tú pretendes. No, no era hipotético ni ficticio, creías que tu tribu existió. Tú lo sabes, yo también, y todo el que lo lea. Pero jamás admitirás un error.
Hablas del conocimiento de mí mismo, pero yo hablaré de lo que ahora sé de ti. Años de entrevistas periodísticas me han hecho adquirir la habilidad de conocer a las personas -hasta donde esto es posible- a través de sus respuestas. Eres una persona de cierta formación académica y estás orgulloso de ella. Tu psesudónimo es EGO IPSO, latín, lo cual hace pensar en que te gusta lucir tus conocimientos y que los demás vean en ti una persona culta. No pones tu foto, lo cual indica timidez, y seguramente eres introvertido. Es por ello por
lo que utilizas Internet para expresarte con tanta fiereza. Necesitas "ganar" los debates, no aprender de ellos como hipócritamente señalas. Más arriba tienes algunos ejemplos de ello. Cuando cometes un error, sientes que has perdido y no puedes permitirlo. Llegas incluso a falsear tus propias palabras para no admitir un error. El cambio paulatino de tono en tus respuestas sugiere tensión, y el cada vez menos cuidado estilo literario, con reiteraciones, errores de construcción, etc, indica precipitación, prueba de la excitación. Has empleado incontables veces la frase imperativa y la sugerencia sarcástica para dirigirte a mí, yendo en aumento a lo largo del debate: es una reacción psicológica muy similar a la de la risa nerviosa. A lo largo del debate has apostado dos veces. Seguramente es un recurso que sueles utilizar, y es muy probable que realmente apuestes con tus amigos. Puede ser que incluso juegues. En el momento de más calor, has echado mano del manual de la mala dialéctica cuando te has referido despectivamente a mis creencias y convicciones. Nuevamente refleja la necesidad de ganar, e inseguridad, lo que provoca la búsqueda de un asidero que crees ofensivo para mí. Habla con claridad de tus prejuicios e intolerancia hacia los creyentes y la religión.
Me puedo haber equivocado en algún punto, pero no creo que demasiado. Considéralo una habilidad adquirida tras años de profesión. He aprendido a conocer a las personas a través de sus palabras. Para ello es necesario, obviamente, un largo intercambio de opiniones, como es el caso. Probablemente dirás que me equivoco en todo, pero tú y yo sabemos que no es así.
Todo lo demás está escrito. No lo olvides, somos esclavos de nuestras palabras. Una lectura un poco atenta de este debate pone a cada uno en su sitio. Tú ya has juzgado el resultado -una nueva muestra de inseguridad- convirtiéndote en juez y parte. Yo lo dejo a la opinión de los lectores.
Es todo por mi parte.
Vaya mi estimado defectuoso, me declaro impactado. Nadie había logrado un "insight" tan profundo y preciso sobre este tu servidor. En verdad lo tuyo es una maravilla. Pensé que estas cosas sólo se veían en los circos pobres o entre los tarotistas. Pero ya ves las sorpresas que te da esto. Sin pagar a nadie, y sin tener que arriesgarse al timo, en un blog uno se puede encontrar con chamanes, brujos y nigromantes que han descubierto el vellocino de oro, la piedra filosofal, el santo graal. En vista y considerando todo lo mal que te debe ir como periodistas (escribes mal; no entiendes lo que lees; eres tan poco profesional que hablas sobre lo que no sabes y, más encima, sin investigar) te sugiero que empieces a explotar estas tus habilidades de tarotista sin tarot. Puedes hasta hacerte una carrera internacional. Todavía no eres tan viejo. Aún estás a tiempo.
Pero permíteme una digresión sobre todo tu diagnóstico. Dices:
"Eres una persona de cierta formación académica y estás orgulloso de ella.... Es por ello por lo que utilizas Internet para expresarte con tanta fiereza. Necesitas "ganar" los debates... El cambio paulatino de tono en tus respuestas sugiere tensión, y el cada vez menos cuidado estilo literario, con reiteraciones, errores de construcción, etc, indica precipitación, prueba de la excitación... En el momento de más calor, has echado mano del manual de la mala dialéctica cuando te has referido despectivamente a mis creencias y convicciones. Nuevamente refleja la necesidad de ganar, e inseguridad, lo que provoca la búsqueda de un asidero que crees ofensivo para mí...".
Pues qué quieres que te diga. Parece que somos hermanos siameses. Todo lo que describes aplica para ti con una precisión de relojero. Sólo agregaría una cosa más para completar tu perfil: no tienes inconveniente alguno en caer en el adjetivo de grueso calibre cuando, acorralado con argumentos, eres incapaz de responder a una refutación con razonamientos. Como sigues en la era del oscurantismo, crees que un insulto es sustituto de un razonamiento. Y eso, mi estimado defectuoso, te hace único. Pocos especímenes más insólitos que tú.
En fin. ¿Algo que agregar respecto a los argumentos que se te han planteado, o sólo te quedas con la personalización del intercambio por incapacidad de replicar con razonamientos? Te lo pregunto porque me imagino cuán frustrante que debe ser, para ti o para cualquiera, tener que abandonar indignamente un debate con el recurso burdo de comentar las (imaginadas) características personales del interlocutor en lugar de sus planteamientos y argumentos. Pero no te preocupes, mi estimado defectuoso. Cuando estés en condiciones de reflexionar serena y pausadamente, de elaborar un razonamiento, siempre puedes volver acá a plantearlo, que este tu servidor pondera y evalúa argumentos y razonamientos, no a las personas. Cuando des el salto fuera del oscurantismo lo vas a comprender. Mientras tanto, imagino que vas a tener que vivir para siempre con la rabia que te produjo este intercambio, rabia que inexplicablemente aún te tiene descontrolado y en la pose irracional y un poco cavernaria de comentar los (imaginados) atributos personales de tu interlocutor en lugar de siquiera referirte a sus argumentos y planteamientos.
Sólo un par de detalles más para concluir al menos esta mi intervención:
1. En verdad es un poco cínico de tu parte que me acuses a mí de ser intolerante con tus convicciones religiosas cuando has sido tú el que ha tratado de (posiblemente) "defectuosos" a los homosexuales. Yo jamás caería en la intolerancia oscurantista y cavernaria de decir que tener creencias religiosas es (posiblemente) un defecto. Queda claro del lado de quien está la intolerancia y la estigmatización, ¿o no, mi estimado?
2. Te vuelvo a recordar que, aunque para ti el año en curso sea 1999, estamos ya en el siglo XXI. Ponte al día. Las ciencias, hoy por hoy, no hablan de "defectos". Creo que te voy regalar un libro, pero porque te mereces el premio al más terco, dogmático y oscurantista de Las Canarias, al único incapaz de entender evidencia racional o de aportarla.
3. Además de ser un periodista muy poco profesional (si es que en verdad eres periodista), parece que también estás afectado de algunas otras carencias cognitivas. A primera vista, es evidente que al menos padeces del "defecto" de la dislexia, pues mi nick no es Ego IpsO, sino Ego IpsE.
En fin. Cuando vuelvas a retomar el control de ti mismo, cuando retornes a la serenidad, cuando estés en condiciones de formular argumentos y refutarlos en lugar de verte en la obligación de recurrir al indigno y poco inteligente recurso de comentar los atributos personales de tu interlocutor, cuando, en definitiva, puedas entender que el intercambio racional de puntos de vista versa sobre argumentos y no sobre lo que es o pudiera ser ése con el que dialogas, cuando, en fin, hayas madurado y estés en condiciones de sostener un intercambio de pareceres entre personas racionales, puedes volver a acá a conversar con altura. Yo espero. Tengo paciencia (y ésa es mi ventaja). Paciencia y optimismo ingenuo. Como ves, todavía creo que alguien como tú puede dejar de imaginarse atributos personales de sus interlocutores en lugar de prestar atención a sus planteamientos, que es en lo que consiste el intercambio entre personas racionales e inteligentes. ¿Estarás algún día a la altura? ¿Darás la talla? Soy un ingenuo que todavía cree que sí. ¿Me decepcionarás? Ahí veremos. Yo, optimista en las posibilidades humanas, creo que algún día puedes llegar a ser racional.
Saludos
P. D. En la foto de mi nick aparezco yo. Deja de faltar a la verdad, que eso ya es indigno para alguien de tu edad.
El tema hiere susceptibilidades. Aparte de que me parece una aberración "curar homosexuales"- además de que lo creo imposible-, me pregunto. ¿Si se hubieran curado homosexuales desde el XVIII, tendríamos el mismo arte, la misma poesía, la misma ciencia, la misma tecnología que ahora?
Saludos.
En mi opinión, si los seres humanos hemos sido hechos en la creación o por naturaleza misma de evolución hombres y mujeres, entonces hay un espacio en la que la homosexualidad no encaja. La pregunta de Armando es válida ¿que es la homosexualidad? si un ser se resiste a seguir con la naturaleza para lo cual está en la tierra y busca una convivencia con alguien de su propio sexo, entonces cualquier ser que nos ve desde arriba como una especie de árbitro se rascaría la cabeza y pensaría que allí hay algo que no encaja. Ya me dirán homofóbico seguramente. No importa: creo que hay que ser valientes para expresarnos y decir las cosas como pensamos. No soy partidario de la discriminación, que quede claro, pero los mismos homosexuales consideran lo suyo como una elección, lo que da una sensación de rebeldía frente a un orden establecido. Y que unos padres consideren la opción de hacer modificaciones a un no nato es porque en si un hombre y una mujer, que han concebido de manera natural y de acuerdo a lo que la naturaleza manda, no van a ver con buenos ojos la posibilidad de engendrar a un homosexual. Como le dije a Daniel, puede ser instinto de preservación. Su explicación rebatiendome tal vez la entienda él o yo, pero no unos ilusionados padres. Porque, así como son hombre y mujer, desean que su descendencia lo sea también. Es todo. saludos.
-> "... si un ser se resiste a seguir con la naturaleza..."
Ahí está el error: en la premisa. Lo humano se define por ser lo opuesto a la naturaleza. La naturaleza no rige su comportamiento, su condición, su "ser". Ningún humano es en contra o a favor de la naturaleza. La naturaleza no define a lo humano. Nada de lo que haga un ser humano es "contra natura" o "a favor de natura". Es simplemente humano. De ahí que, cultura moderna evolucionada mediante, hayamos abandonado el concepto cavernario de "naturaleza humana".
Y bueno, respecto "al que mira desde arriba", esperemos que no se caiga, porque sólo estorbaría...
Aunque te resistas a creerlo, si hay una naturaleza. Por más que seamos humanos y pensantes, es parte de la naturaleza. Y la naturaleza rige todo lo que hay a nuestro alrededor. Y es la naturaleza la que te provoca una enfermedad cuando abusas de actos humanos, como dices. Si alguien tiene un pene es porque la naturaleza se lo dio y no creo que solamente sea para miccionar, porque tiene una función fundamental dentro del entorno natural. Si quieres rebelarte ante la naturaleza por esas cuestiones culturales, pues es tu problema. Si me quieres considerar cavernario, pues allá tu. Sabía de antemano que ibas a reaccionar así. Mira nomás lo que el progreso degenerado le ha hecho al medio ambiente. Y seguro que mientras predicas todo esto, agarras tu cartel apoyando a PETA. Te pese o no, somos animales, como los perros o los simios, con solamente la capacidad de razonar. El sistema reproductor es el mismo, como cualquier mamífero. Es todo ¿actos humanos? ya dejé de respetarlos. Si hay genocidas, pedófilos y traficantes, pues la justificación de los actos humanos no son suficiente para mi, y no creo que para nadie. Y con respecto al que mira arriba, bueno, era solo una metáfora, pero si pensabas que era Dios y deseas que se caiga, pues creo que debes agarrar tu silla y esperar sentado (a). Saludos.
-> "Aunque te resistas a creerlo, si hay una naturaleza..."
Jamás me he resistido a pensarlo. Por supuesto que hay naturaleza. Jamás he dicho lo contrario. Lo único que he dicho es que lo humano es lo que es porque se opone a la naturaleza. Y si digo que lo humano se opone a la naturaleza, planteo que existe la naturaleza...
Como tu premisa es falsa, no sé si tiene mucho sentido que comente el resto... Luego me explicas "las leyes naturales" del error en las premisas...
Perfecto. Justamente por oponerse a la naturaleza es que en un futuro no muy lejano no tendremos ni siquiera agua. Felicitaciones a ti y a los que piensan que el ser humano, para serlo, tiene incluso que patearle el trasero a la naturaleza. Saludos.
Gracias por las felicitaciones. Sin los seres humanos que le pateamos el trasero a la naturaleza no tendrías la posibilidad de estar escribiendo en una computadora... Agradecidamente recibo tus felicitaciones...
Saludos
estoy perfectamente de acuerdo.
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